San Lorenzo tendría que pedir jugar siempre con Boca, porque con los demás rivales parece arrastrarse en el campo de juego.
Y con el Mundial de Clubes, a la vuelta de la esquina, las luces de alarma están mas prendidas que nunca y salvo un cambio abrupto, no tendremos un buen recuerdo de nuestro paso por Marruecos.
El 1-3 en Rosario (8º derrota en el torneo), muestra que lo vivido hace una semana, en la victoria frente a Boca, fue sólo un espejísmo.
Otra vez falta de fútbol, desacoples defensivos y errores por parte del técnico en el planteo y los cambios. Va....mas de lo mismo.
GUSTAVO BENNASAR
lunes, 10 de noviembre de 2014
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