Arranca una nueva temporada, y la ilusión del hincha de San Lorenzo se enciende.Un hincha de San Lorenzo que en los últimos tiempos vió como los gladiadores de nuestra pasión, los que tienen que dejar el alma y la vida ( hace unos días se cumplió un nuevo aniversario del fallecimiento de Jacobo Urso, me pongo de pié) por nuestros gloriosos colores, se preocupaban mas por el enriquecimiento de sus billeteras y sus cuentas bancarias, que por el de nuestras pobladas vitrinas.
Hubo depuración, se fueron solos. Todos lo que fueron apuntados por el pueblo "Santo", se bajaron del barco. Algunos negociaron, otros "apretaron", pero lo importante es que por el bien de San Lorenzo ya no estarán. Alguno queda, pero también se va a ir.
En cambio, los que se suben a esta ilusión, saben de que se trata. No se cansan de decir "lo grande que es San Lorenzo", "el orgullo que significa vestir esta camiseta", y para el "Cuervo" que tenía en la retina lo anterior, bienvenido sea este dulce para los oídos.
La grandeza de una institución depende de todos; no es solo una pata la que tiene que caminar, son las cuatro. Lamentablemente el Ciclón camina rengo, desde hace un tiempo a esta parte.
Una de las patas, son para los jugadores, y líneas arriba dimos nuestro parecer.
Otra de las patas es para el Cuerpo Técnico: del comandado por Russo, no queda mucho por decir, simplemente, que fue de lo peor que le pudo tocar a nuestra bendita institución, en todo sentido.
Con la llegada de Simeone, esperamos que esa pata fundamental empiece a caminar. Se empiezan a ver algunas de las ideas europeas del "Cholo", la principal pasa por tener el cuchillo entre los dientes y defender la gloriosa azulgrana hasta la última gota de sudor.
Los dirigentes sin duda conforman la pata principal de toda Institución.
Son los que manejan el presente y forjan el futuro. Son los que no se pueden equivocar; el error de hoy es el sufrimiento de mañana. Y en estos años, algunos se han equivocado bastante, demasiado para el gusto del hincha común. Basta de amiguísmos que no conducen a nada. El dirigente debe dirigir, tan claro como el agua. Debe conducir, elaborar estrategias, proyectar a futuro y sobre todo demostrar autoridad, y uno sabe que con los "amigos" la autoridad se pierde.
Por último, la gente, la pata que siempre está a pesar de todo. Esa pata gigantesca que pisa al que tiene adelante. Porque la hinchada de San Lorenzo, "la Gloriosa Hinchada de San Lorenzo",siempre estuvo y siempre va a estar, porque cuánto mas complicado está el momento, mas inmensa se hace. Que se le puede pedir al hincha de San Lorenzo ?, nada, simplemente que siga como en estos 101 años de nuestra gloriosa vida.
GUSTAVO BENNASAR
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