El Ciclón jugó dos partidos de treinta minutos cada uno ante Juventud de Colonia. El primero terminó 2 a 0 con tantos de Bergessio y Aguirre, mientras que el restante fue un empate sin goles. Se lo vio jugar a Orode por primera vez y mostró mucho criterio.La pretemporada que viene realizando San Lorenzo, más allá de los ejercicios físicos, técnicos y futbolísticos, se caracteriza por el buen clima que reina en el plantel. Se respiran aires nuevos, y las caras de todos sus integrantes, incluido el cuerpo técnico, expresan buen ánimo y una gran predisición para el trabajo. No hay muchas caras nuevas, salvo Felix Orode, Pablo Migliore y Cristian Leiva (mañana se sumará Pablo Pintos), pero sí se perciben nuevos referentes, como el caso de Bernardo Romeo, un ejemplo de dedicación y espejo para los juveniles que, por cierto, conforman hoy la mitad del plantel que está en Colonia. En este contexto armonioso, similar a la ciudad que los adoptó por diez días, San Lorenzo tuvo su primer ensayo de fútbol. El mismo se realizó esta tarde, en el Campus Municipal ante el club Juventud de esta localidad uruguaya. Se jugaron dos encuentros de treinta minutos cada uno. En el primer match, Diego Simeone eligió a los siguientes once: Migliore; Martínez, Bianchi Arce, Aguirre y Aureliano; Rivero, Torres, Juárez, Gómez, Bordagaray Bergessio. La primera media hora terminó 2 a 0 favorable al Ciclón, con goles de Bergessio y Aguirre, ambos de cabeza, aunque el segundo vino de una pelota parada. Para el rival atajó Matías Vega. Tuvo algunas intervenciones interesantes, que le dan crédito para luchar por un lugar en el banco de los suplentes con Nereo Champagne y Bruno Centeno. Obligadamente, el Cholo tuvo que realizar una variante, Gonzalo Bazán, futbolista de las divisiones inferiores, ingresó por el lesionado Aureliano Torres. Bergessio estuvo preciso y anotó. Orode mostró buenos gestos técnicos.
El siguiente encuentro, también de treinta minutos, tuvo a los siguientes futbolistas: Champagne; Reynoso, Meza, Palomino y Bazán; Orode, Leiva, Prim y González; Menseguez y Romeo. En un duelo más áspero y aburrido que el anterior, no se sacaron diferencias. Pero el juego sirvió para apreciar los movimientos de los dos refuerzos de campo. Leiva, que busca mejorar su estado físico, metió y metió, mientras que Orode dio señales de ser un jugador interesante: criterioso, rápido y sin complicaciones. ¿Migliore? Poco trabajo, más allá de alguna que otra pelota aérea que resolvió sin problemas. Al término de la práctica vespertina, los jugadores retornaron al hotel Sheraton, donde se presentó en sociedad Pablo Pintos, flamante refuerzo del Ciclón de Boedo.Nota y fotos: Román Perroni - "Mundo Azulgrana" desde Colonia,
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