Hoy se cumplen 36 años de la vuelta olímpica del Ciclón en la Quema, tras coronarse campeón del torneo Metropolitano de 1972. Un hecho poco frecuente a la hora de las rivalidades que tiene el fútbol argentino y que el hincha de San Lorenzo pudo disfrutar.Aquellos que vivimos aquella jornada de 1972 seguimos valorando aquel día con alegría y emoción. “Venga temprano, no se demore que en tercera también somos campeones”, bajaba un cantito de la tribuna azulgrana que aún mis oídos parecen seguir escuchando pese a la distancia de tantos años, y el cántico de la siempre ingeniosa hinchada de San Lorenzo era premonitorio, es que también fuimos campeones de tercera ese año (no esa misma tarde). Aún recuerdo el cuarto gol del “Topo” Irigoyen en el preliminar (ganamos 4 a 0) que fue la antesala de la gozada de toda la tarde. Hay recuerdos que han quedado para siempre en mi retina. Apareció el primer equipo de San Lorenzo al Ducó, los titulares y suplentes juntos enfilan para donde están los quemeros, sosteniendo tres banderas unidas: la de San Lorenzo, la Argentina y la de Huracán; El "Dale Campeón, Dale Campeón” bajó de nuestra tribuna. La euforia fue total en los escalones de la popular, en el campo se quedó nuestra tercera para aplaudir y el “Toti” Veglio enyesado que se transforman en testigos privilegiados de la vuelta que no quieren mirar desde la resignada tribuna de enfrente.“Vea, Vea , Vea hoy damos la vueltita en la cancha basurera”, el ingenio no tenía límites y la hinchada azulgrana como desde algunas fechas anteriores sacó a relucir una Jeringa gigante (donada por el Gordo José Luís Campeni, arquero del Hockey sobre patines de San Lorenzo) ya se les habíamos mostrado desde varias fechas antes a los distintos rivales y a la maliciosa campaña periodistica.
Nuestra hinchada presentaba dicha jeringa en forma irónica ante las falacias impuestas por nuestros adversarios y un sector de la prensa que hacía trascender que nuestro equipo utilizaba estimulantes para ganar los cotejos , “Con marihuana, con cocaína se alimenta el campeón de la Argentina”, ironizaba nuestra hinchada, la realidad es aquel San Lorenzo funcionó como un relojito y apabulló a la mayoría de los rivales.
La derrota en Patricios aquel 10 de septiembre sólo sirvió para la estadística. La presencia masiva del hincha del Ciclón ya había tenido su recompensa y nada menos que la vuelta olímpica en la cancha del Globo. Terminó el partido, la derrota fue anecdótica, junto a mi viejo, junto a miles de hinchas seguimos la fiesta frente al Viejo Gasómetro.
Pasaron 36 años y muchos de los que vivimos aquella tarde nunca la vamos olvidar. Ellos, los que estaban en la tribuna de enfrente, seguro que tampoco.
Nota: Adolfo Res "Historiador de San Lorenzo y conductor de San Lorenzo ayer, hoy y siempre".
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